6 de Enero de 2009
Añorando un nido

En estos días de fin de año me entretuve bastante leyendo “Writer’s Rooms”, una de mis secciones favoritas de The Guardian. En ella diferentes escritores hablan sobre el espacio donde suelen escribir, acompañado de la correspondiente foto. Para mí es fascinante la diversidad o lo común en todos esos espacios, lo particular para cada uno, lo que les gusta o no.
No todos tienen necesariamente una oficina o un estudio. Algunos escriben en la mesa del comedor, otros apoyando su cuaderno en el brazo del sofá o se van a alguna biblioteca pública a escribir. No todos escriben directamente en computadora, muchos hacen un primer borrador a mano. Algunos otros tienen una oficina especial fuera de su casa o apartamento, como John Banville, que alquila un pequeño apartamento en el centro de Dublín para escribir.
En la sección hay todo tipo de escritores, conocidos y desconocidos, pero también se cuela de pronto el estudio de algún compositor musical, de un dibujante o de un escritor de libros de cocina. Entre los conocidos los hay no sólo contemporáneos, sino también los lugares donde escribieron Virginia Woolf, Jane Austen y George Bernard Shaw, entre otros.
La mayoría suele tener en el estudio su biblioteca, pero fuera de esa obviedad, suelen rodearse de objetos queridos o inspiradores: fotos o imágenes de sus escritores favoritos, cuadros, máscaras, objetos de arte, fotografías familiares y similares. Varios tienen dos o más mesas de trabajo y muchos tienen un diván o sofá donde echarse a leer. Algunos tienen un televisor para seguir el fútbol o un equipo de sonido para escuchar música mientras escriben.
5 de Enero de 2009
"Despropósitos" de Año Nuevo
Hace muchos años dejé de hacer propósitos de año nuevo. Hace muchos años, de hecho, dejé de hacer muchas cosas que se presumen como “obligatorias” para estas fechas. Lo celebro muy a mi modo, que es por lo general, quedándome en casa leyendo o viendo alguna película. Con eso es con lo que me siento bien.
Pero el año pasado anoté algunas cosas que eran una mezcla de propósitos y deseos. Revisándolos la última noche del año viejo, bueno, solamente una se realizó y no precisamente de la mejor manera, porque su realización implicaba otros factores fuera de mi decisión.
Los que no se cumplieron, aunque parecían “fáciles”, no lo eran en el sentido de que también incluían factores externos que limitaban su realización. Y en ese sentido uno aprende que no tiene el control sobre muchas cosas ni en su propia vida. Como “levantarme más temprano”. En un vecindario donde estoy bombardeada desde las 4 o 5 de la tarde con música estridente y de remate, ahora, con un parqueo a la par que cierra hasta las 3 de la mañana (y donde tengo que escuchar portazos, motos, chirridos de llantas, hombres y mujeres bien borrachos hablando a gritos y lo peor de lo peor, ESAS MALDITAS ALARMAS DE LOS CARROS), dormir es algo así como una quimera. Y luego me sorprende pasar meses con insomnio...
30 de Diciembre de 2008
Gratitud y belleza
Terminemos este año con gratitud y belleza.
Gratitud: Gracias a todos los que visitaron este blog (éste o los años anteriores), a quienes compartieron sus opiniones, comentarios, sugerencias y hasta insultos. Gracias a los que me acompañaron en los eventos alrededor de la presentación de mi libro (sea en Costa Rica, Guatemala, El Salvador, o incluso, en la distancia). Gracias a los que siempre están ahí, los amigos.
Y gracias, nada más gracias.
Belleza: les comparto diapositivas de Ashes and Snow, las preciosas fotografías de Gregory Colbert. Un proyecto que le tomó alrededor de 17 años realizar y que consiste en unas 60 fotos de gran formato que andan en exhibición itinerante por varios países del mundo. Se calcula que unos 10 millones de personas las han visto. Las fotos no han sido manipuladas digitalmente ni de ninguna otra manera.
Y ojalá el Nuevo Año los reciba, no con esos malos augurios de crisis que todos andan pregonando sin cesar, sino con serenidad y sabiduría, con salud y prosperidad, con creatividad y asombro, con gratitud y belleza.
29 de Diciembre de 2008
Limpieza de fin de año
Cada dos o tres años me agarra una suerte de frenesí que me empuja a hacer una limpieza radical y total. El pretexto puede ser cualquiera: vacaciones de Semana Santa, mudanza (de casa o país, como me ha tocado tantas veces), cumpleaños, fin de año... La idea detrás de ello puede ser “botar lo viejo para dejar espacio a lo nuevo”, pero en mi caso se trata más bien de una cierta obsesión por el orden, que me viene no sólo por mi signo astrológico, sino también como conducta adquirida durante la infancia.
Ya desde niña, sin que nadie me lo dijera, me agarraban esos “ataques de orden”: recuerdo que me podía pasar una mañana completa de sábado sacando toditos los juguetes de una caja en que los guardaba nada más que para volver a ponerlos en orden. Y había algo de orgullo al terminar, de ver el trabajo realizado, la armonía en el orden de las cosas, todas puestas en su lugar especial, que me causaba (y me sigue causando), una satisfacción particular.
Desde hace ratos tenía esa idea y este fin de año he aprovechado intervalos para limpiar y ordenar, tirar cosas inútiles y reacomodar lo que tengo. El espacio donde vivo es tan minúsculo que no puedo darme el lujo del desorden (aparte que no soporto el desorden, o nada más mi “organizado desorden”...). Mi vana ilusión es ganar un par de centímetros en este espacio, que no servirán para mucho, porque el lugar es tan incómodamente minúsculo que no se puede hacer nada con un par de centímetros extra.
23 de Diciembre de 2008
Recomendaciones
-Un adelanto de la novela Los locos mueren de viejos de Vanessa Núñez Handal en la revista "Séptimo Sentido" de La Prensa Gráfica.
Otros adelantos:
-Los diarios del adiós a propósito de la publicación en español de los diarios personales del escritor húngaro Sándor Márai.
-Primer capítulo de la novela El cielo llora por mí de Sergio Ramírez.
-Y como para todo hay rankings, aquí les va el ranking de los 100 blogs literarios más citados. El ranking se basa en el número de páginas que mencionan y enlazan a estos blogs.
-El ojo de Adrián, versión "Les Miserables". Para leerse desde el blog o descargarse en PDF.
-La poeta panameña Lucy Cristina Chau escribió un poema llamado IndiGentes, hizo una edición casera de 100 ejemplares y luego se lo ofreció a una serie de indigentes para venderlos en la calle y que ellos se quedaran con las ganancias. La experiencia está en este blog.
Un lector nos recomienda:
-Klamahama: entrevistas, comentarios sobre libros, artículos sobre música, cine, arte y cultura rock.
-Stay free: música para toditos los gustos y artículos sobre música.
-¿No tiene tiempo para leer así es que volverá después sobre las páginas? Puede dejarlas marcadas con Instapaper, que le guarda el material que no puede leer en el momento.
22 de Diciembre de 2008
Jamás callar
El caso del veto del Gobierno de Nicaragua en contra de Sergio Ramírez es, a todas luces, indignante pero no demasiado sorprendente. Después de los diversos ataques emprendidos contra otros intelectuales y artistas nicaragüenses, era nada más cuestión de tiempo que atacaran a Ramírez. Y no es difícil intuir que no será el último ataque que veremos. No cabe ninguna duda de que dicho gobierno continuará arremetiendo contra todo aquel que se atreva a señalar las numerosas arbitrariedades que ha cometido y está cometiendo el dúo Ortega-Murillo desde su retorno al poder.
Resulta irónico que gobiernos o partidos políticos que se anuncian opuestos a la censura utilicen precisamente eso como un arma, o mejor dicho, que lo conviertan en una práctica común, que además justifican de manera muy torpe. Todo lo cual me recuerda a la novela de George Orwell Rebelión en la granja, donde un grupo de animales se rebela contra los humanos. Quienes asumen el control de las cosas son los cerdos, que poco a poco se tornan tan o más déspotas que los humanos mismos en sus acciones y, finalmente, hasta se les asemejan en el aspecto físico.
Tampoco resulta sorprendente el veto si tomamos en consideración que los regímenes que se tuercen hacia el totalitarismo, sean de derecha o de izquierda, tratan de manipular y utilizar todo lo que huela a cultura, arte o literatura en función de una distorsionada interpretación de la ideología que dicen representar. Así, la literatura y el arte son transformados en panfletos políticos y todo lo que medianamente se sale de dicho marco se considera “sospechoso de subversión”.
19 de Diciembre de 2008
El No-Hacer en el Tao y el Chamanismo
3No ensalzando a las personas de talento, harás que la gente abandone la rivalidad y la discordia.
No valorando bienes difíciles de conseguir, harás que la gente deje de robar y atracar.
No exhibiendo lo que todos codician, harás que los corazones de la gente permanezcan serenos.
Por eso, la manera de gobernar del Sabio empieza por:
vaciar el corazón de deseos,
llenar los estómagos de alimento,
debilitar las ambiciones
y fortalecer los huesos.
De este modo, hará que la gente permanezca sin conocimientos ni deseos, y cuida de que los que saben no actúen.
Practica el No-Hacer, y todo será armonioso.
Según el Tao Té King, el “Sabio” es la persona que está en armonía con el Tao (el camino), aunque algunos traductores utilizan la figura de “Hombre Santo”.
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